Cubriendo Noticias Locales en una Era de Periódicos Menguantes

Las noticias locales se han convertido, si no en una especie en peligro de extinción, sí en un animal con una diana en la espalda. 

Un estudio del 2018 de la Universidad de Carolina del Norte señaló que el 20 por ciento de todos los periódicos metropolitanos o comunitarios – 1.800 en total – han cerrado o se han fusionado desde 2004. Muchos de los que continúan han recortado el personal o se han convertido en una sombra de lo que una vez fueron, publicando menos noticias locales y compartiendo historias entre múltiples canales.

Las secuelas del coronavirus podrían agravar esas cifras. Los periódicos ya estaban en un declive dramático durante un periodo de expansión económica. Una recesión o depresión podría masacrarlos. Aunque la mayor desaparición de periódicos en los últimos años ha afectado a ciudades y pueblos de las afueras, la América rural es más propensa a no tener ningún periódico en absoluto. Las noticias de la televisión local siguen funcionando, pero muy poco ha llenado el espacio para noticias en profundidad o la labor de vigilancia actitud que los pequeños periódicos alguna vez realizaron.

“Todo el mundo tiene una historia – sólo tienes que escarbar algunas veces,” dijo Cheryl Keenan, editora en el Montgomery Herald y el Fayette Tribune, radicado en Oak Hill, Virginia Occidental, cerca de Beckley.

Keenan ha trabajado aquí durante más de 30 años. “Al inicio, los periódicos eran de propiedad familiar y teníamos montones de empleados y todos teníamos nuestros propios ritmos,” dijo.

Sin embargo, a medida que la economía del carbón del sur de Virginia Occidental disminuyó, el declive fue inevitable. La edad promedia de los suscriptores aumentó gradualmente, los ingresos por publicidad decayeron y el personal no se reemplazaba después de que se marchaban a otro trabajo o se jubilaban.

“Cuando no tienes gente, no tienes tiempo para desarrollar copia original,” dijo Keenan. Hasta cierto punto, eso ha cambiado el enfoque del reportaje de los periódicos.

“Un periódico más grande compra uno mas pequeño en una comunidad cercana y el más pequeño se desvanece lentamente a medida que los títulos combinan sus esfuerzos de cobertura,” anotó Tom Styles para Poynter cuando cubría el estudio de la UNC. La cobertura de noticias de última hora desaparece junto con el periodismo de servicio público. 

“En lo que respecta a los periódicos comunitarios frente a los periódicos diarios….Pienso que “periódico” es un nombre poco apropiado,” dijo Keenan. Menos impresiones significa menos historias sobre el gobierno local, el crimen o la economía. Al convertirse las redes sociales en el lugar donde la gente va para consultar noticias de última hora, los periódicos comunitarios toman una visión más amplia respecto a las historias. “Nos gusta centrarnos, obviamente, en las cosas importantes que afectan a las vidas de la gente, pero nos gusta hacer muchos reportajes y artículos sobre historia – la gente disfruta de la historia de veras. Cosas así,” dijo Keenan.

Los periódicos locales también tienen algunos encantos y peculiaridades que han desaparecido de muchos periódicos regionales más extensos. Cuando un periodista del Denver Post llegó a Virginia Occidental, señalaron, “Esta es la primera vez en décadas que he estado en un periódico donde todavía quieren un verso bíblico a diario.”

Un público lector leal quiere aquello a lo que está acostumbrado. Perder esa familiaridad podría perjudicar la marca del periódico y la confianza de sus lectores. “Quieren los titulares nacionales básicamente, pero quieren más cosas locales que les interesan y cosas que siempre han sabido,” dijo Keenan.

El problema en el Montgomery Herald y el Fayette Tribune, como en muchos otros lugares, está atrayendo suscriptores. “El diario [el periódico] por lo menos tiene una presencia en línea bastante robusta,” dijo Keenan, “pero todo el mundo lo quiere todo gratis.” Quejas sobre el acceso de pago son rutinarias.

Con lectores más jóvenes que no tienen el hábito de comprar un periódico el domingo o de pagar por una suscripción, los periódicos comunitarios se enfrentan a un crisis. Carecen de personal mientras luchan una batalla cuesta arriba para conseguir que los lectores más jóvenes inviertan en un producto tradicional.

“A medida que cambia el mundo, tenemos que encontrar maneras de llegar a la personas que no están leyendo el periódico, y a los jóvenes, y a los suscriptores no tradicionales, o no lo haremos – dejaremos de existir,” dijo Keenan.

Esta amenaza no es exclusiva de Appalachia o de las regiones rurales de América, pero es una que ha sido extremadamente difícil resolver. Cuando los periódicos son socavados o desaparecen, otro vínculo en la comunidad desaparece. Un sentido de historia también lo hace.

“Una enorme riqueza de información se está perdiendo y pienso es importante que nos concentremos en la historia,” dijo Keenan. “Las raíces son algo que ya no se ve tanto porque el mundo parece estar moviéndose tan rápido y estamos tan conectados en algunas maneras que me temo que los niños no se hacen una idea de su historia y herencia y por qué las cosas son como son.”

El Fayette Tribune, por ejemplo, fue el primer periódico en informar sobre el desastre del túnel Hawk’s Nest en febrero de 1931, que mató a cientos de trabajadores negros.

Sin periódicos locales que destaquen las historias del pasado y conecten a los lectores más jóvenes con sus mayores en la región, una comunidad empieza a perder su carácter. La historia, la tradición y la fuerza de los lazos comunales se atrofian. Incluso un dialecto local puede desaparecer.

A medida que retrocede el pasado, aparece otro problema: Mirar hacia el futuro con ojos claros. Mucha gente ansía la vuelta de la industria del carbón. Un sector del turismo está creciendo en el sur de Virginia Occidental gracias a la Garganta del Río Nuevo, pero es una cuestión no resuelta si el turismo podría reemplazar la riqueza generada por el carbón y la madera. Sin periódicos locales fuertes que reporten sobre las acciones empresariales y gubernamentales, resulta difícil mantener al público general al día – o crear confianza en la gente para que se quede a largo plazo. 

Por su parte, Keenan no podía mantenerse alejada. “Pienso que me adaptaría bien en otro lugar, pero no quiero lidiar con la nostalgia,” dijo. “El sentido de comunidad y el sentido de pertenencia ha sido muy fuerte… Es algo que alimenta tu alma y no quiero renunciar a ello.”

Un periódico no puede ser la sola columna vertebral de un sitio, o de una economía. Eso sí, puede actuar de veleta para la salud de un lugar.

“El destino de las comunidades y de las organizaciones de noticias locales están  intrínsecamente relacionados- social, política y económicamente,” anotaron los investigadores de CNU. “La confianza y la credibilidad sufren cuando los medios de comunicación de noticias locales se pierden o disminuyen.”

El orgullo y el sentido de comunidad que un periódico puede inculcar importa tanto como su función de vigilancia para mantener a los funcionarios electos y a los hombres de negocios sujetos a sus responsabilidades.


Suscríbete a The Patch, nuestra circular, para estar al día con nuevos artículos de expatalachians y noticias de todo Appalachia.Anthony Hennen es director editorial de expatalchians y director editorial del Centro de James G. Martin Para la Renovación Académica en Raleigh, Carolina del Norte.

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